DOLOR CRONICO

Ud. tiene derecho a una vida sin dolor.

Se entiende por dolor crónico al que persiste más de seis meses, a pesar de los distintos tipos de tratamientos aplicados, y pierde el carácter de ser una función biológica, o aviso- advertencia “quédate quieto para poder reparar”

En nuestra experiencia y una vez descartadas las causas más comunes, encontramos que, en definitiva, lo que falta es un diagnóstico certero del dolor crónico al no haber llegado a la causa que provoca su cronificación.

Hasta hace unas décadas la causa más frecuente de dolor crónico eran los tumores, o artritis. Hoy pueden ser: secuelas de un proceso infeccioso o consecuencia de una intervención quirúrgica. La cirugía, los traumatismos, la quimioterapia y la irradiación de tumores, pueden dejar dolor crónico al comprometer a nervios en la cicatrización, que pueden ser tratados en la actualidad.

La contaminación medioambiental, responsable de 101 de las 133 enfermedades más comunes según la Organización Mundial de la Salud, ha sumado un agravante. Al ser en su mayoría productos, o elementos, que se depositan en la grasa del organismo, tanto del cerebro como en los nervios que transmiten órdenes y llevan información al Sistema Nervioso Central.

Los nervios, tanto los que ordenan los movimientos y transmiten sensibilidad, como los del Sistema Nervioso Autónomo que manejan los órganos, se encuentran comprometidos de distintas maneras y provocan diferentes respuestas, ya que pueden comportarse como “irritados” y dar aumento del dolor percibido o dar falta de sensibilidad, así como alterar el funcionamiento de distintos sistemas orgánicos.

La Medicina Biomolecular además de estudiar el estado general del funcionamiento biomolecular, detecta las posibles causas que provocan la estimulación continua de millones de terminaciones nerviosas que tenemos en todo el organismo y determinar que el dolor es: por productos que irritan y lesionan los nervios hasta provocar dolor crónico; el dolor por disminución de oxígeno, al faltar irrigación sanguínea; por productos químicos tóxicos y la impregnación con metales de la contaminación ambiental; artritis-artrosis; por enfermedades autoinmunes; y otras menos frecuentes.

Ud. tiene derecho a una vida sin dolor porque ésta es la primera generación que conoce las causas de las enfermedades, y con los nuevos estudios y técnicas de la Medicina Biomolecular puede llegarse a diagnósticos más exactos de la, o las causas que provocan que el dolor se haya transformado en crónico, y no responde a los tratamientos y medicamentos habituales.
Si usted no la padece, seguro conoce a alguien que la está sufriendo. Ayúdenos a evitar el sufrimiento difundiendo estos conocimientos.