FIBROMIALGIA

La fibromialgia, una enfermedad desconocida para nuestros abuelos, se ha transformado en una patología cada vez más frecuente en la consulta médica. La bibliografía, cuando se refiere a ella, dedica varias páginas a las posibles causas.
Nuestros abuelos no la conocieron porque está directamente relacionada con la contaminación medioambiental por compuestos químicos orgánicos y por metales, que tampoco conocieron porque son moléculas nuevas –más de 100.000 – inventadas, o que empezaron a utilizarse en las últimas décadas, que el sistema inmunitario aún no reconoce, y que actúan como “oxidantes”, es decir, atacan a las biomoléculas inutilizándolas.

Como la capa basal del intestino también se afecta por la contaminación ambiental, aumenta la permeabilidad al paso de moléculas no procesadas, cuando tiene que dejar pasar solo a moléculas individualizadas como “no tóxicas” por el sistema inmunitario, originando un proceso inflamatorio crónico sin síntomas y la intolerancia a algunos alimentos, con repercusión clínica más adelante en todo el organismo, entre ellos, el de agravar la permeabilidad anormal que aumenta con los corticoides y antinflamatorios indicados para la fibromialgia.

Como el organismo responde a la contaminación con microprocesos inflamatorios en todos los tejidos, aunque siempre predomina uno que origina la consulta al médico, cuando el cuadro se transforma en crónico y agrava, genera una “alarma” con aumento de la presión arterial y del colesterol en sangre, por lo que es habitual que se los medique con productos que intoxican más al hígado ya comprometido, como las vastatinas.

Estas agravan aún más el cuadro doloroso-funcional al disminuir la producción de una importantísima enzima en el mecanismo de producción de energía, como lo es la Coenzima Q10, dentro de las mitocondrias, verdaderas usinas de las células.

Los estudios básicos de la Medicina Biomolecular ponen al descubierto las causas que la originan, y el paciente concluye con la interminable recorrida por consultorios; de tomar una amplia lista de medicamentos que no sólo no le producen ningún efecto, sino que además sobrecargan al hígado ya intoxicado por la contaminación, y responsable del 80% de la tarea de limpieza de los productos tóxicos que ingresan o produce el organismo.

Si usted no la padece, seguro conoce a alguien que la está sufriendo. Ayúdenos a evitar el sufrimiento difundiendo estos conocimientos.